Uno de los usos de DBM ® es para crear distinciones. Esto es básico. Spencer Brown en su libro “Las Leyes de la Forma” (The Laws of Form) parte de esta cuestión. Su idea es que trazar o establecer distinciones es la base de toda forma. Cito del blog de Jordi Claramonte
….
G. Spencer Brown en 1969 ….que ahora estamos traduciendo al
castellano ….. empieza planteando que toda forma surge del
establecimiento de una distinción, de un gesto que establece un
dentro, un afuera y unos márgenes. En ese sentido, dice Spencer
Brown, la forma en tanto distinción es la continencia perfecta.
“Drawing a distinction” - establecer una distinción - es la base de la forma. Establece un dentro un afuera y unos margenes. El símbolo (véase la ilustración) conocido como la “cruz” o la “marca” indica la capacidad de diferenciar un “esto” de “todo lo demás”.
Entre otras cosas, esto quiere decir
que cuando aprendemos el sabor de frambuesa o la configuración
visual de un cuadrado llegamos a disponer de un “esto” que
podemos diferenciar de cualquier otro sabor en un caso o experiencia
visual en el otro. Y es más, lo podemos utilizar como base estable
para notar elementos de “frambuesa” en el sorbo de vino que
tomemos o la cuadratura (o falta de ella) en los objetos que
observamos.
Esto no es un fenómeno recóndito
reservado a los libros filosófico-matemáticos y las especulaciones
intelectuales de sobre mesa. Es algo básico en la vida humana. Todos
hacemos uso de ello constantemente al distinguir e identificar las
cosas. Todos hemos trazado distinciones – especialmente como niños
- y lo seguimos haciendo cuandoquiera que aprendemos algo nuevo.
Estoy aprendiendo a volar. No estoy
acostumbrado al medio. “Guiñada”, “cabeceo” y “alabeo”
antes sí distinguían movimientos para mi. Pero eran movimientos
generales, cosas a hacer en la estela del parabrisa con la mano
asomada por la ventanilla del coche un dia de viaje veraniego. Cuando
estás tu en el aire es diferente. Mucho de la “formación”
inicial del aspirante a piloto es acostumbrarse a estar en el aire –
pudiendo influir en lo que haces. Y vas mal si intentas hacerlo
intelectualmente. Desarrollar un sentir de la cosa es “establecer
una distinción”, inicialmente poco precisa pero que luego puedes
formalizar más y conectar con palabras - o no.
Las distinciones bien “trazadas”
sirven para diferenciar un “esto” consistente de “lo demás”.
“Izquierda” y “derecha” nunca varian en relación con una
persona – su izquierda es siempre su izquierda y su derecha siempre
su derecha (menos a veces intentamos nombrarlos intencionadamente o
dar direcciones al conductor de un coche en que viajamos de
pasajero). Esta consistencia es una de las señales de una
distinción bien hecha. Este es este y oeste es oeste. Esta
consistencia puede ser sutíl pero debería ser comprobable debería
referirse a algo que se puede consistentemente señalar en el mundo o
en la experiencia de cualquier sr humano en igualdad de condiciones.
Serán distinciones descriptivas y/ o técnicas, diferenciales,
comprobables y consistentes.
Pero hay otras. Hay distinciones
teóricas, falsas, interpretativas....También las hay metafóricas,
míticas, mágicas. Distinciones imprecisas en materia, espacio y/o
tiempo y con diferentes niveles de desatino más o menos
intencionado. El periodismo, la política la poesía la conversación,
la seducción, la literatura y las canciones rock viven de estas
distinciones “medias”. El mundo sería aburrido y pobre sin ellas
y gran parte de nuestra vida sería difícil de concebir.
Para ejemplos de distinciones nuevas -
más o menos precisas - prueba con “corralito”, “prima de
riesgo”, “austeridad”, “indignado”, “mercados”; algunas
actuales pero no tan recientes: “generación”, “navegar”,
“cool”, “neo-liberal”, “chat”, “red social”, “tweet”,
“e-”, “i -” “paradigma” – y algunas más antiguas y
tampoco muy precisas – “fuerza de voluntad”, inteligencia”,
“inteligencia emocional”, “raza”, “gestión del tiempo”.
Como he señalado en otros posts el hecho de que algo tenga nombre no
quiere decir que exista.
Si la vida “pos moderna” se puede
caracterizar por la proliferación de objetos novedosos y
semi-juguetes de que disponemos, tambien se puede describir en
términos de la cantidad de nociones y distinciones novedosas y
cuestionablemente útiles que pululan. Antiguamente no había tantas
distinciones – y desde luego que no había tantas distinciones
compartidas. Creo que es razonable suponer, como hace Jared Diamond
en sus excelentes libros, que en las sociedades antiguas se hacian
uso de otras distinciones que ahora: Los recogedores / cazadores de
hace miles de años notaban diferencias en las plantas, los animales
y el entorno que pasarían totalmente desapercibidas para la mayoría
hoy día y que los primeros agricultores sabían hacer funcionar
técnicas y prácticas que hoy día requerirían bastante esfuerzo.
Hoy día hay más distinciones
disponibles tanto relevantes como irrelevantes, útiles e inútiles.
Es, por tanto, más importante que nunca desarrollar la habilidad de
distinguir entre ellas, organizarlas y usarlas apropiadamente.
También es importante reconocer
cuando empiezan a existir cuando empieza a haber una distinción
nueva.
En el tiempo que llevo con DBM (desde
el 93 – septiembre para ser exactos) he aprendido a hacer, utilizar
y coordinar cientos de distinciones nuevas. Con cada una se me ha
abierto algo más del mundo.
Un buen ejemplo de una nueva
distinción es la que se ha llegado a conocer como “revés” o
“setback” en inglés. Set back es, literalmente “colocar
atrás”. Es lo que se hace por ejemplo con los relojes una vez al
año (como contrastado con “set forward” cuando se adelanta el
reloj). Pero más importante que ello es que hay ciertas experiencias
que suponen para la persona que las vive un “colocarse atrás”
relativo a su sentido de progreso en la vida, de dirección o de
desarrollo.
No es lo mismo que “infortunio” ni
que “desavenencia” ni que “disdicha” ni mucho menos que
“crisis”. Es sencillamente una experiencia común pero, que yo
sepa, nunca descrita, nunca “distinguida de todo lo demás” de
esta manera. Hacerlo permite ¿qué? Pués entre otras cosas permite
responder de forma específica, dirigida y útil. Permite también
comprobar la efectividad de lo que haces como respuesta. Permite no
solo aguantar, no solo recuperarse sino de forma activa
desarrollarse.
Si el DBM no hubiese hecho más que
esta distinción ya sería una gran aportación. Pero es que todas
las distinciones en DBM tienen esta utilidad.
Hoy leí el feedback de una de las
personas que había hecho un curso de Practitioner en PNL Remodelada
con DBM: Decia textualmente
“Destaco
el rigor y coherencia de los contenidos expuestos.
La
metodología DBM ha sido un gran descubrimiento que me permite seguir
aprendiendo de una manera diferente y más consistente”.






